José María Aramburu Alonso

Universidad La Salle: 50 años formando abogados

José María Aramburu Alonso

El pasado mes de marzo la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle, Ciudad de México, celebró el 50 aniversario de su fundación, inspirada en el ideario de san Juan Bautista de La Salle y en la convicción de que la ley y la vocación de negociación son herramientas indispensables para lograr el orden social, el Estado de Derecho y la justicia. Su director, José María Aramburu, hace un recorrido por la historia y el presente de la facultad, reconocida entre las más importantes de la capital del país.

 

¿Qué significado tiene para usted el 50 aniversario de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle?

Aunque soy director de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle desde 2014, orgullosamente he sido lasallista de toda la vida, pues estudié la preparatoria y la licenciatura en sus instalaciones. Ahora nos encontramos de plácemes por el 50 aniversario de la facultad, junto con dos acontecimientos que lo enmarcan y que dejan huella en la comunidad lasallista. Por un lado, festejamos los primeros 55 años de vida de nuestra alma mater, y por el otro, conmemoramos el hecho de ser la primera universidad privada cuya oferta académica se encuentra acreditada en su totalidad por los organismos correspondientes. Esto significa que el cien por ciento de nuestros estudiantes cursa un programa de licenciatura certificado por su calidad académica y por el nivel humano que nos caracteriza.

 

¿Cuál es la importancia de ser abogado o de estudiar leyes en nuestro país?

Hay una frase un tanto extraña, pero que los abogados sabemos que es muy cierta. Es de un político toscano de apellido Guerrazzi (1804-1873), la cual nos ubica en el tema central de la enseñanza del Derecho: “Mientras un abogado con la espalda encorvada, los lentes sobre la nariz, a la luz de una lámpara, deshoja un escrito en busca de una opinión autorizada para sostener su asunto, y la encuentra, su adversario curial con la espalda encorvada, los lentes sobre la nariz, a la luz de una lámpara, consulta el mismo autor en apoyo de la doctrina contraria, y la encuentra”.

El abogado debe ser un profesional con valor, que lucha a diario para alcanzar la justicia. Recordemos que las leyes, los abogados, los catedráticos, los estudiantes, las costumbres y el entorno histórico-social han sido motivo de múltiples cambios; sin embargo, la esencia del abogado —es decir, el deber que tenemos de actuar a favor de los intereses de nuestros clientes—, esa misma naturaleza, ha permanecido y hace que nuestra profesión sea una de las más nobles e incluyentes, pero al mismo tiempo una de las cuestionadas en el país y en el mundo.

Vean ustedes si no es una profesión apasionante e interesante. Cito tres sentencias que han regido los rumbos de nuestra historia y del mundo: la de Sócrates, condenado a beber la cicuta en el año 350 a.C. por hablarle a los jóvenes sobre la inmortalidad del alma; la de Jesús, por decir que era hijo de Dios por lo cual fue condenado a la cruz, y la de Galileo en 1564, por hablar de la teoría heliocéntrica.

Con estos ejemplos reitero la importancia y lo apasionante que tiene el estudio y la enseñanza del Derecho.

 

¿Cómo nació la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle?

La fundación de nuestra Facultad de Derecho (entonces Escuela de Derecho) data de 1967, bajo la gestión del doctor Manuel Álvarez Campos, rector fundador de la Universidad La Salle, como una alternativa más en la formación de estudiosos del Derecho. Comprometidos con esta labor, encontramos a nuestros primeros profesores encabezados por su director, el licenciado Genaro María González. Fue así como el 1° de marzo de 1967, a las 16:00 horas, se impartió la primera clase de Derecho penal a cargo del licenciado José Antonio Llamosa.

La fundación de la Escuela de Derecho contó con el esfuerzo entusiasta de un grupo de pioneros, en su mayoría egresados de nuestra Escuela Preparatoria, animados por la idea de permitir a los estudiantes continuar su formación profesional bajo el carisma de san Juan Bautista de la Salle, con base en la tradición y el prestigio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Junto a los mencionados, quiero destacar, como fundadores, a los siguientes: Genaro María González (Introducción al estudio del Derecho), Rafael Sánchez Medal (Derecho romano I), Fausto Rico Álvarez (Derecho civil) y José Antonio Llamosa (Derecho penal).

 

¿Cuáles son los principios que rigen a la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle?

Hay seis líneas estratégicas establecidas en el Plan de Desarrollo institucional: fortalecimiento académico-humanístico; fortalecimiento de la investigación; atención a grupos sociales y desarrollo comunitario; fortalecimiento de la vinculación con el entorno; calidad en los procesos administrativos, y soporte al desarrollo universitario.

De esta forma, la misión de la facultad es contribuir al estudio histórico-político y a la solución de problemas jurídico-normativos de nuestro país, así como al análisis del acontecer internacional, con un espíritu de justicia, equidad y respeto a la legalidad y a los derechos humanos, mediante la formación de profesionistas de excelencia académica e integrales.

La visión de la facultad se centra en evolucionar e innovar consistentemente hacia una excelencia académica mediante programas y procesos de actualización, flexibilidad y acreditación permanente de planes y programas de estudio; de fomento y divulgación de la investigación científica, y de oferta de intercambio e internacionalización.

 

¿Cuáles son las principales acciones realizadas por la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle?

El 28 de mayo de 1993 la Escuela de Derecho fue elevada a rango de facultad. En 2008 amplió su oferta académica con tres especialidades y tres maestrías: Derecho penal, Derecho civil y Derecho de empresa, así como también, con la licenciatura en relaciones internacionales para la formación de internacionalistas comprometidos con el quehacer nacional e internacional.

El 16 de octubre de 2009 la Facultad de Derecho acreditó por primera ocasión su programa de licenciatura en Derecho ante el Consejo para la Acreditación de la Enseñanza del Derecho A.C. (CONAED), lo que implica que tiene los atributos y la calidad suficiente para impartir la licenciatura en Derecho pero, sobre todo, que sus procesos y su operación están en constante actualización y mejora, para alcanzar el desarrollo de la formación académica humanista. Durante 2014 y hasta la fecha, con el puntaje más alto entre sus pares, obtuvo la reacreditación, al cumplir los requisitos de calidad establecidos por el CONAED, el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES) y la Barra Mexicana de Abogados.

Asimismo, se instaló el Consejo Consultivo Externo de la Facultad conformado por reconocidos juristas e internacionalistas, que, como órgano de consulta, emite recomendaciones para fortalecer los aspectos académicos de nuestras licenciaturas.

Desde su fundación, la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle se ha mantenido entre los cinco primeros lugares en la zona metropolitana, de acuerdo con las encuestas publicadas periódicamente.

¿Cómo han ajustado sus procesos e infraestructura a las nuevas realidades nacionales?

Con motivo de las reformas del sistema de justicia penal, la Universidad La Salle construyó una sala de juicios orales con toda la tecnología necesaria para simular un proceso judicial del nuevo sistema de justicia penal acusatorio y adversarial, la cual es utilizada permanentemente por nuestros catedráticos para simular procesos frente a nuestros estudiantes. Asimismo, se impartió un diplomado en dicho sistema para profesores y alumnos de la maestría, con el objetivo de que se capaciten para litigar conforme a las reglas del nuevo sistema. En el plan de estudios 2015 se incorporaron las siguientes materias: taller de investigación jurídica, oratoria, litigación y argumentación jurídica, teoría del caso y de la prueba, así como talleres de litigación oral, en adición a las tradicionales materias de teoría del delito y Derecho procesal penal.

Con objeto de fortalecer el nivel académico y la presencia de nuestra licenciatura de relaciones internacionales y estar en un constante proceso de mejora, obtuvimos la acreditación de ACCECISO y estamos por iniciar la maestría en gobernanza y estrategias internacionales y la especialidad en asuntos consulares. Junto con esta oferta académica, también hemos diseñado los programas de especialidad y maestría en Derecho financiero.

 

¿Cuáles son las áreas de oportunidad que como director detecta en la Facultad de Derecho?

Agradezco que plantee esta pregunta. Nunca se podrá ser mejor si no se realiza una sana autoevaluación. Se ha hecho mucho en estos primeros 50 años, pero es necesario avanzar decididamente en el terreno de la investigación. Es preciso contar con más investigadores y generar masa crítica con miras a crear un Centro de Investigación Jurídica, para poder abordar más líneas de generación y aplicación del conocimiento, y, en un futuro de mediano plazo, crear una red de investigación jurídica conformada por instituciones lasallistas de todo el continente, como ya se está haciendo.

Por otro lado, debemos aumentar nuestra oferta académica de posgrado, con especialidades y maestrías más competitivas que aborden temas emergentes y prioritarios y que permitan la articulación de un plan de vida estudiantil de largo aliento.

Es necesario que todos nuestros estudiantes tengan trabajo al terminar su licenciatura y que al egresar cuenten por lo menos con tres años de experiencia laboral.

Y, finalmente, es preciso que los valores lasallistas permeen la sociedad mexicana. Es una obligación de los egresados lasallistas combatir la corrupción en su ejercicio profesional para reconstruir el tejido social y alcanzar la sociedad que tanto anhelamos.

 

¿Cuál sería su mensaje final con motivo de los 50 años de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle?

Quiero felicitar a la Facultad de Derecho por su 50 aniversario, y a la Universidad La Salle por sus primeros 55 años de vida en la Ciudad de México. Recordemos que la Universidad La Salle tiene su antecedente histórico hace más 320 años en Reims, Francia, cuando san Juan Bautista de la Salle inició este gran proyecto educativo.

Deseo agradecer a todos los que han hecho posible esta obra: a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, estudiantes, catedráticos, administradores y, en general, a toda la comunidad lasallista.

Por último, quiero refrendar, como director de la Facultad de Derecho, mi compromiso de seguir fortaleciendo permanentemente el nivel académico; de procurar un adecuado equilibrio entre la teoría y la práctica; de escuchar, comprender y actuar cuando las circunstancias lo requieran; de contar siempre con expositores de primer nivel, relevantes en la vida jurídica en los ámbitos nacional y de nuestra ciudad, y de subrayar que nuestros estudiantes son el centro de nuestras ocupaciones y de nuestras preocupaciones, bajo los principios de fe, fraternidad y servicio.

 

 


 

 

José María Aramburu Alonso es egresado de la licenciatura en Derecho por la Universidad La Salle y cursó la maestría en Derecho corporativo y empresarial en la Universidad Anáhuac.

En el ejercicio de su carrera ha trabajado en la Subprocuraduría Fiscal de Control de Cambios, posteriormente Subprocuraduría Fiscal de Asuntos Financieros; también ha sido director de la Tesorería de la Federación, todo dentro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Asimismo, fue director jurídico de Banco del Sureste y de Bursamex, Casa de Bolsa. También trabajó en el sector financiero en empresas de factoraje financiero y arrendamiento financiero.

Desde la creación de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) se desempeñó como director general de Análisis de Servicios Financieros, director general de Evaluación y Vigilancia y vicepresidente de Delegaciones.

En el ámbito académico, ha sido docente en la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle, Ciudad de México, durante casi 15 años, impartiendo las cátedras de Derecho bancario y bursátil, seguros y fianzas, y Derecho empresarial. Además, ha impartido clases de Derecho bancario en la Universidad Iberoamericana.

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