Ricardo Salgado Perrilliat

En las entrañas del Sistema Nacional Anticorrupción

Ricardo Salgado Perrilliat

El Sistema Nacional Anticorrupción, creado a partir de las reformas constitucionales en materia anticorrupción del 27 de mayo de 2015, coordina a actores sociales y autoridades de los distintos órdenes de gobierno con el fin de prevenir, investigar y sancionar la corrupción. El secretario técnico de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional Anticorrupción, Ricardo Salgado, explica el funcionamiento de este mecanismo que promete terminar con el principal problema que enfrenta nuestro país.

 

 

¿Qué es el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA)?

Tal como lo dispone el artículo 113 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Sistema Nacional Anticorrupción es la instancia de coordinación entre las autoridades de todos los órdenes de gobierno competentes en la prevención, detección y sanción de responsabilidades administrativas y hechos de corrupción, así como en la fiscalización y control de recursos públicos.

 

¿Cuál es el objeto del SNA?

Establecer principios, bases generales, políticas públicas y procedimientos para la coordinación entre las autoridades de todos los órdenes de gobierno en la prevención, detección y sanción de faltas administrativas y hechos de corrupción, así como en la fiscalización y control de recursos públicos. Es una instancia cuya finalidad es establecer, articular y evaluar la política en la materia.

 

¿Quiénes integran el SNA?

Está integrado por cuatro grandes pilares o bloques de órganos colegiados, siendo el primero de ellos el Comité Coordinador, el cual está formado por el auditor superior de la Federación; el titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, que como sabemos aún no ha sido nombrado pero una vez que sea designado se integrará a este comité; la secretaria de la Función Pública; el presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa; el presidente del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales; un miembro del Consejo de la Judicatura Federal, hoy en día el doctor Alfonso Pérez Daza, y finalmente, por quien funja como presidente del Comité de Participación Ciudadana, actualmente la doctora Jacqueline Peschard Mariscal.

El segundo de los grandes pilares que integran el SNA es el Comité de Participación Ciudadana, que, como su nombre lo indica, está integrado por ciudadanos, cinco para ser precisos, designados en los términos que establece la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, con la característica primordial de haberse destacado en la contribución a la transparencia, la rendición de cuentas o el combate a la corrupción.

 

¿Quiénes integran el Comité de Participación Ciudadana?

Hoy en día, como mencioné, la presidencia del comité es ocupada por la doctora Jacqueline Peschard Mariscal, ex presidente del otrora IFAI, actual INAI. Además de ella, los otros miembros que integran este comité son: la licenciada Mariclaire Acosta Urquidi, experimentada promotora y defensora de los derechos humanos; el maestro José Octavio López Presa, comisionado fundador del IFAI, responsable del diseño de la plataforma informática de solicitudes de información por internet conocida como SISI; el doctor Luis Manuel Pérez de Acha, connotado abogado, especialista en Derecho constitucional, fiscal y administrativo, y el doctor Alfonso Hernández Valdez, destacado investigador en las áreas de ciencias políticas y políticas públicas, especialmente en temas de democracia local, federalismo, transparencia y rendición de cuentas.

 

Nos hablaba de cuatro pilares del SNA…

El tercer gran pilar lo constituye el Comité Rector del Sistema Nacional de Fiscalización, el cual tiene una presidencia compartida entre la Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública, siendo integrado además por siete miembros rotarios de las entidades de fiscalización superiores locales y las secretarías o instancias homólogas encargadas del control interno en las entidades federativas.

Finalmente, el cuarto pilar del SNA son los sistemas locales anticorrupción, que constituyen una réplica del SNA, pero a nivel de entidad federativa.

 

¿Cuál es la función principal del Comité Coordinador del SNA?

Al Comité Coordinador, al que hemos visto muy participativo y cuya actividad hemos conocido gracias a la gran cobertura que están haciendo los diversos medios de comunicación, puesto que el tema de prevención, detección y sanción de hechos de corrupción ocupa una gran parte de la agenda pública nacional, le corresponden diversas labores, entre las que podemos destacar las siguientes.

Primero, el establecimiento de mecanismos de coordinación con los sistemas locales anticorrupción, pues no se augura éxito del SNA sin un mecanismo eficiente de coordinación con sus homólogos estatales, máxime si consideramos a la corrupción como un problema que atañe al país entero en sus tres órdenes de gobierno.

En segundo lugar, le corresponde el diseño y la promoción de políticas integrales en materia de fiscalización y control de recursos públicos, prevención, control y disuasión de faltas administrativas y hechos de corrupción, en especial sobre las causas que los generan, siendo ésta una labor prioritaria para inhibir, disminuir y abatir los hechos de corrupción.

En tercer lugar, le concierne la determinación de los mecanismos de suministro, intercambio, sistematización y actualización de la información que sobre estas materias generen las instituciones competentes de los tres órdenes de gobierno. Sin duda, la información es poder y no podemos considerar que se pueda abatir el problema de la corrupción sin bases de datos completas, ni sin eficientes esquemas de intercambio de información, pero, sobre todo, de procesamiento de la misma.

En cuarto lugar, al Comité Coordinador del SNA le corresponde el establecimiento de bases y principios para la efectiva coordinación de las autoridades de los órdenes de gobierno en materia de fiscalización y control de los recursos públicos.

Finalmente, podemos destacar que como función permanente del Comité Coordinador está la de informar los avances y resultados del ejercicio de sus funciones y de la aplicación de políticas y programas en la materia. Está obligado a rendir un informe anual, y derivado de dicho informe puede emitir recomendaciones no vinculantes a las autoridades, con el objeto de que adopten medidas dirigidas al fortalecimiento institucional para la prevención de faltas administrativas y hechos de corrupción, así como al mejoramiento de su desempeño y del control interno.

Éstas son algunas de las funciones más importantes del Comité Coordinador del SNA, de cuya actividad, sin duda, depende en gran medida el éxito del SNA.

 

¿Qué es el Secretaría Ejecutiva del SNA?

La Secretaría Ejecutiva del SNA es un organismo descentralizado, no sectorizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, con autonomía técnica y de gestión, con sede en la Ciudad de México.

Tiene por objeto fungir como órgano de apoyo técnico del Comité Coordinador del SNA, a efecto de proveerle la asistencia técnica, así como los insumos necesarios para el desempeño de sus atribuciones.

Es importante destacar que la Secretaría Ejecutiva no posee ninguna de las atribuciones con las que cuentan las autoridades que integran el Comité Coordinador: de ninguna forma se encarga de perseguir o sancionar responsabilidades administrativas o hechos de corrupción, pues, como lo establece la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, es un órgano de apoyo técnico del Comité Coordinador, razón por la cual se encarga de proveer los insumos que éste necesite para desempeñar las atribuciones que le han sido conferidas por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y por la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción.

 

Dicho lo anterior, ¿cuál es la función del secretario técnico de la Secretaría Ejecutiva del SNA?

En primer lugar, dirigir la Secretaría Ejecutiva del SNA que, como mencioné, es el órgano de apoyo técnico del Comité Coordinador del SNA.

Derivado de lo anterior, tiene múltiples funciones, entre las cuales destaca: actuar como secretario del Comité Coordinador y del órgano de gobierno de la Secretaría Ejecutiva del SNA; ejecutar y dar seguimiento a los acuerdos y las resoluciones de ambos órganos colegiados; elaborar los anteproyectos de metodologías, indicadores y políticas integrales para ser discutidas en la Comisión Ejecutiva y, en su caso, sometidas a la consideración del Comité Coordinador del SNA; realizar estudios especializados en materias relacionadas con la prevención, detección y disuasión de hechos de corrupción y de faltas administrativas, fiscalización y control de recursos públicos por acuerdo del Comité Coordinador; administrar las plataformas digitales que establezca el referido Comité Coordinador, entre otras.

 

Dado que usted es el primer secretario técnico de la Secretaría Ejecutiva del SNA, ¿cuáles son los primeros retos a los que se ha enfrentado?

Sin duda, el primer gran desafío ha sido su instauración y puesta en marcha, pues, como es sabido, es una institución nueva, la cual, si bien fue creada propiamente con la expedición de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2016, se constituye a partir de que el órgano de gobierno de la Secretaría Ejecutiva del SNA tiene a bien nombrarme como secretario técnico, lo que ocurrió hasta el 30 de mayo del año en curso, pero sin contar con recursos materiales o humanos a esa fecha.

Así pues, a partir de que me nombran secretario técnico, la Secretaría Ejecutiva del SNA por mi conducto está en aptitud jurídica de poder realizar los trámites administrativos para solicitar el presupuesto asignado a la paraestatal y comenzar a allegarse los recursos humanos y materiales para su funcionamiento.

Afortunadamente, gracias a la colaboración y el apoyo del CPC Juan Manuel Portal Martínez, auditor superior de la Federación, la Secretaría Ejecutiva del SNA hoy en día cuenta con una sede, sita en avenida Coyoacán 1501, colonia Del Valle Centro. La Auditoría Superior de la Federación nos proporcionó oficinas, mobiliario y servicios de seguridad y de limpieza, lo que permitió que la Secretaría Ejecutiva operara en sus propias oficinas prácticamente desde el primer mes de mi gestión.

Por otra parte, otro gran reto ha sido reclutar en breve tiempo a servidores públicos con la disposición, las aptitudes y las capacidades necesarias para formar parte de la institución.

Actualmente, la Secretaría Ejecutiva cuenta con cerca de 40 servidores públicos, pero aún no han sido nombrados los directores generales ni los titulares de unidad, piezas clave que encabezarán las unidades administrativas que conforman a la Secretaría Ejecutiva, pues si bien el proponer a las personas que ocupen esos cargo constituye una de mis facultades exclusivas, de acuerdo con la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, desde que me postulé para ocupar el cargo de secretario técnico, me comprometí a seleccionar a dichos candidatos a través de un concurso público y abierto, con la finalidad de elegir a los mejores perfiles, hecho lo cual serán propuestos para su nombramiento al órgano de gobierno de la Secretaría Ejecutiva, conformado por los mismos integrantes del Comité Coordinador del SNA.

Otro desafío al que me he enfrentado en la instauración de la Secretaría Ejecutiva es el relativo a la tarea de concluir la construcción de la infraestructura jurídica y administrativa de la institución, pues si bien contamos con la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, es menester abundar sobre la regulación que debe regirla en su seno, lo que se ha realizado con la elaboración del Estatuto Orgánico, de las políticas, bases y lineamientos en materia de adquisiciones, arrendamientos y servicios, de los lineamientos de austeridad, todos aprobados por el órgano de gobierno de la paraestatal, así como de la expedición del acuerdo que establece el calendario anual de labores para 2017, entre otros instrumentos jurídicos y administrativos.

En fin, son muchos retos los que representan echar a andar una institución de nueva creación; desde luego, cumplir casi de forma inmediata con los mandatos de ley, como la organización de las sesiones tanto del órgano de gobierno de la Secretaría Ejecutiva del SNA como del Comité Coordinador del mismo, las cuales han sido posibles gracias al apoyo de los recursos materiales y humanos aportados por la Secretaría de la Función Pública, por el INAI y por la Auditoría Superior de la Federación, sin que ello implique que no contemos con el apoyo del Consejo de la Judicatura Federal y del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, los cuales reiteradamente también han ofrecido su ayuda.

 

¿Cuáles son los retos que considera enfrentará la Secretaría Ejecutiva del SNA?

Sin duda son muchos, pero el primero de ellos será concluir la construcción de la Secretaría Ejecutiva del SNA; me refiero específicamente a contar con todos los recursos humanos y materiales para el pleno funcionamiento de la institución.

En ese sentido, no basta tener una plantilla completa, sino contar con servidores públicos con vastas capacidades, aptitudes y valores. Queremos que la Secretaría Ejecutiva sea una institución eficaz, eficiente, incluyente y con equidad de género, que se convierta en un referente nacional por instaurar las mejores prácticas adoptadas por otras instituciones del Estado mexicano.

Asimismo, tendremos que hacer un uso más eficiente de los recursos que le han sido asignados al organismo descentralizado que encabezo. Queremos ser austeros pero a la vez invertir de la mejor manera los recursos conferidos para utilizarlos con la mayor eficiencia, de manera óptima y enfocados en lo absoluto al cumplimiento de los mandatos establecidos en los ordenamientos jurídicos que nos rigen.

Otro gran reto es el consistente en difundir de manera adecuada, por todos los medios posibles, lo que es el SNA, quiénes son sus actores y qué papel realiza cada uno. Desde luego, en esta campaña de comunicación social está incluida la tarea de hacer del conocimiento público qué es la Secretaría Ejecutiva del SNA, cuál es su objeto, qué atribuciones posee, qué no puede hacer y por qué no puede hacerlo. No se trata de evadir responsabilidades, sino precisamente de cumplir con ellas sin invadir la competencia de otras instituciones.

Por otra parte, un gigantesco desafío para la Secretaría Ejecutiva será la adecuada administración de la Plataforma Digital Nacional, la cual estará conformada por la información que incorporen las autoridades integrantes del SNA y que contará, al menos, con los sistemas siguientes: sistema de evolución patrimonial, de declaración de intereses y constancia de presentación de declaración fiscal; sistema de los servidores públicos que intervengan en procedimientos de contrataciones públicas; sistema nacional de servidores públicos y particulares sancionados; sistema de información y comunicación del SNA y del Sistema Nacional de Fiscalización; sistema de denuncias públicas de faltas administrativas y hechos de corrupción, y sistema de información pública de contrataciones.

Finalmente, el reto constante y permanente de la Secretaría Ejecutiva consiste en ser un eficiente órgano de apoyo técnico del Comité Coordinador del SNA, de manera que proporcione a dicho órgano colegiado asistencia técnica de calidad y le provea los insumos necesarios para el desempeño de sus atribuciones, lo que repercutirá en gran medida, desde luego, en el debido funcionamiento y consolidación del SNA.

 

Finalmente, desde su óptica, ¿cuáles son los retos del SNA?

El reto más grande será, sin duda, disminuir significativamente la corrupción. Esa es su razón de ser, su objetivo y su fin; si la corrupción no fuera un problema de grandes dimensiones no existiría el SNA, luego entonces el SNA sólo podrá verse como un proyecto exitoso en la medida en que disminuya la corrupción.

Para lo anterior, todos los actores que constituyen el SNA, autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, de los órganos constitucionales autónomos, de los tribunales administrativos, de los tres órdenes de gobierno y, desde luego, los ciudadanos, deberemos poner todas nuestras capacidades para construir políticas, mecanismos, metodologías, indicadores, herramientas en general, que sean eficientes y eficaces para prevenir, detectar y sancionar responsabilidades administrativas y hechos de corrupción, así como para una adecuada fiscalización y control de recursos públicos. Lo anterior, a su vez, trae ínsito otro reto: la coordinación de todos estos actores y de sus esfuerzos.

Finalmente, considero que de los muchos desafíos del SNA destaca la tarea de recobrar la confianza de la ciudadanía en las autoridades y la reconstrucción de los valores primordiales que se han ido perdiendo y que han hecho que veamos a la corrupción como un hecho “normal”. Restaurar valores entendidos entre nuestros padres y nuestros abuelos como la honestidad, la honradez y la integridad no es cosa sencilla, pero son los que debemos restituir en nuestras generaciones y fomentar en las nuevas generaciones si queremos abatir la corrupción; pues no se trata sólo de detectar y sancionar faltas administrativas y delitos derivados de hechos de corrupción, sino de inhibir y prevenir los mismos.

 


 

Ricardo Salgado Perrilliat es licenciado en Derecho por la Universidad La Salle, especialista en Derecho administrativo y en Derecho fiscal por la Universidad Panamericana, y maestro en Derecho y candidato a doctor por esta última universidad.

En el ámbito profesional cuenta con una amplia trayectoria en el sector público, en el que se ha desempeñado como coordinador general de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria, director general de Asuntos Contenciosos de la Comisión Federal de Competencia y titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Educación Pública, entre otros cargos.

Cuenta con una desarrollada experiencia en los temas de acceso a la información pública, transparencia, rendición de cuentas y protección de datos personales, producto de ejercer el cargo de director general de Asuntos Jurídicos del otrora Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos por más de ocho años en dos periodos, de 2003 a 2008 y de 2011 a 2014.

De 2014 a 2017 se desempeñó como titular de la Autoridad Investigadora del Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Desde el 30 de mayo del presente año funge como secretario técnico de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional Anticorrupción.

 

5559-2250 / 5575-6321 / 5575-4935 - Aviso de Privacidad - Términos y Condiciones

Revista El Mundo del Abogado