Federico García Sámano (1919-2017)

Federico García Sámano (1919-2017)

El profesor García Sámano falleció el pasado 13 de marzo de 2017, a los 97 años de edad, dejando un enorme vacío en sus familiares, amigos y discípulos, así como en la inmensa mayoría de alumnos y profesores que tuvimos el placer de conocerlo y de convivir con él.

 

Don Federico García Sámano fue un entrañable y leal amigo, excelente profesor al que muchos de nosotros jamás podremos acabar de agradecer todo lo que nos compartió y nos enseñó, pues nos dio lecciones de vida personal y profesional, como muy pocos en este mundo. Ha sido un ejemplo a seguir con valores inigualables, independientemente de su insuperable calidad humana, su humildad y su sencillez que lo caracterizaba. Además de que siempre fue alegre, anecdotario y simpático.

Nació el 30 de agosto de 1919 en Buenavista de Cuéllar, Guerrero, hijo mayor de Balbina Sámano Velasco y Conrado García Ramírez, y hermano de Rebeca y Bertha. El 11 de febrero de 1950 contrajo nupcias en Taxco, Guerrero, con María Teresa Moya Ayala, a quien amó y procuró hasta sus últimos momentos, procreando cinco hijos: Federico, José Antonio, María Teresa, María del Carmen y Rosa de Lourdes.

Recibido de abogado el 29 de junio de 1943 por la Escuela Nacional de Jurisprudencia, actualmente Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, con la tesis “Derechos individuales y sociales en la Constitución de 1917”, fue un apasionado de la lectura, principalmente de novelas históricas y políticas y de literatura universal, con un espíritu nacionalista inigualable.

Casi recién egresado, radicó en Taxco, de su natal estado Guerrero, donde fue cofundador de una escuela secundaria nocturna para obreros, y donde poco después creó una secundaria diurna y la escuela preparatoria, en la cual impartió los cursos de civismo, historia universal, historia de México y lógica. Posteriormente fue ministerio público de esa entidad.

Fue miembro de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, desde 1968, en la cual el 21 de octubre de 2004 le otorgaron un merecido reconocimiento por sus 61 años de ejercicio de la profesión de abogado.

Dedicó una gran parte de su vida profesional a la minería, laborando 30 años al servicio de Industrial Minera México, de la que se jubiló como director jurídico. Además, fue representante patronal titular de la Junta Especial Número 13 de la Federal de Conciliación y Arbitraje de 1982 a 1984 y reelecto por un lapso de 30 años como representante patronal suplente de la misma.

Académicamente, el profesor García Sámano tuvo una destacada trayectoria desde 1961 en diversas instituciones educativas como la Universidad Intercontinental, el Instituto de Especialización para Ejecutivos y el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), donde fue catedrático druante 47 años, alcanzando la categoría de profesor emérito en 1986.

En 1995, don Federico García Sámano, junto con alumnos y profesores de la carrera de Derecho del ITAM, y gracias a la donación de algunos recursos económicos otorgados por la Fundación Gómez Morin, crearon el Centro de Acceso a la Justicia, del cual fungió como director por muchos años.

Por su gran trayectoria, en 2002 el ITAM creó la “Beca Federico García Sámano” que se le otorga anualmente a un alumno destacado de la licenciatura en Derecho cuya situación económica lo amerite.

Entre sus publicaciones destacan su intervención en el libro La seguridad social y el Estado moderno, editado por el Fondo de Cultura Económica en 1993, en conmemoración de los 50 años de promulgada la Ley del Seguro Social, así como su autoría del libro El Derecho procesal del trabajo, que publicó en el año 2000, editado por Editorial Themis, y el artículo “La polémica Ley del ISSSTE” que escribió como parte del libro que se le hizo como reconocimiento en el ITAM, denominado Estudios jurídicos en homenaje a Federico García Sámano, publicado por Porrúa en 2010.

El profesor García Sámano falleció el pasado 13 de marzo de 2017, a los 97 años de edad, dejando un enorme vacío en sus familiares, amigos y discípulos, así como en la inmensa mayoría de alumnos y profesores que tuvimos el placer de conocerlo y de convivir con él.

No me alcanzan las palabras para darle gracias a la vida por haber tenido la oportunidad y el honor de conocerlo y de poder compartir con él gran parte de mi vida. Estoy segura que quienes tuvimos oportunidad de conocerlo jamás olvidaremos su gran enseñanza, incluyendo sus valores de amistad incondicional, lealtad, justicia y honestidad como persona y como profesionista, por lo que le guardaremos por siempre gran admiración, respeto y afecto.

5559-2250 / 5575-6321 / 5575-4935 - Aviso de Privacidad - Términos y Condiciones

Revista El Mundo del Abogado