Qué hacer frente a Trump

Qué hacer frente a Trump

En el poco tiempo que lleva al frente de la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump ha acaparado los medios por las controversiales medidas que está implementando, muchas de las cuales tienen un impacto directo en el destino de nuestro país. La autora, abogada, ex diputada y defensora de la equidad de género, presenta cinco acciones concretas para hacer frente a Trump.

 

En el mundo se miran con horror los primeros días de la presidencia de Donald Trump. El desprecio y el odio han sustituido a la ley, a la libertad y a la dignidad humana en el discurso y las acciones de Estados Unidos. México ha sido denigrado en estos días como no había ocurrido en un siglo. Es momento de responder con firmeza. Por eso, antes de que se equivoquen y nos pregunten: “¿Y ustedes qué hubieran hecho?”, aquí propongo cinco acciones concretas para hacer frente a Trump:

1) Redirigir los recursos dedicados a atender las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos para mejorar nuestra propia seguridad. Es urgente redirigir los recursos dedicados a la cooperación con Estados Unidos en migración, combate al terrorismo y seguridad internacional, y usarlos para detener el flujo de armas hacia México y mejorar nuestra seguridad en general. Si Estados Unidos opta por una estrategia de no cooperación, perderán los estadounidenses. El presidente Trump no ha dimensionado el valor que tiene contar con un buen aliado en seguridad como México.

2) Rechazar la renegociación arbitraria del Tratado de Libre Comercio. Salir del TLCAN no es lo ideal, pero es mejor que renegociarlo en desventaja, sometiéndose a las locuras y los caprichos del vecino. Además, hay que imaginar cómo sería la discusión en los congresos de los tres países. Podemos impugnar ante la Organización Mundial del Comercio y los tribunales de Estados Unidos los aranceles que pretendan imponerse, y hacerlo con probabilidades de éxito. Ya lo hemos hecho antes. En los gobiernos del PAN se aplicaron medidas selectivas “retaliatorias” y compensatorias. Cuando se les afecta así, muchas empresas y sectores de Estados Unidos hacen ver a su gobierno que no les conviene sacrificar los millones de dólares y de empleos que dependen del comercio con México.

3) Fortalecer el mercado interno, apoyando a las empresas mexicanas, y traer más empleos diversificando nuestro comercio. Nuestra industria de manufacturas es de las más competitivas del mundo. Vamos a apoyar de inmediato a nuestros exportadores para que puedan dirigirse rápidamente a otros mercados con los que tenemos acuerdos. Sigamos trayendo empresas de todo el mundo y de Estados Unidos para exportar a Asia, a Europa y al propio continente americano. Que se sepa que México es una economía abierta y fuerte.

4) Responder de manera contundente a cualquier amenaza o maltrato que sufran los mexicanos en Estados Unidos. Que quede claro que demandaremos y litigaremos, tanto en cortes de ese país como en instancias internacionales, cualquier abuso que sufra un mexicano. En este mismo espacio, el 14 de noviembre, señalé que debería darse mucho mayor presupuesto a la red de protección consular con el fin de defender a los migrantes mexicanos. Qué bueno que finalmente se está aumentando el presupuesto. Ahora hay que vigilar que se use bien.

5) Revisar nuestra agenda de cooperación con Estados Unidos. Lo propuse en noviembre y lo repetí el pasado 23 de enero: se trata de examinar de manera integral la agenda bilateral. Podríamos revisar, por ejemplo, los acuerdos en materia de combate al narcotráfico, para que, de persistir esta actitud hostil, Estados Unidos asuma plenamente la responsabilidad del tráfico de drogas que va a sus consumidores. Dedicaremos esos recursos a mejorar nuestras instituciones y a prevenir y tratar las adicciones entre jóvenes y adolescentes mexicanos. Podemos encontrar muchos ejemplos parecidos en todos los temas.

Nuestras diferencias son con Donald Trump, no con el pueblo de Estados Unidos. Las declaraciones del alcalde De Blasio de Nueva York y del gobernador Brown de California, las multitudinarias marchas de mujeres y las acciones de abogados voluntarios defendiendo a los refugiados en los aeropuertos son muestra de que el pueblo de Estados Unidos es, por mucho, mejor que su presidente. Es tiempo de mostrar al mundo que México también es mucho más que su gobierno. México es un país de futuro, un país digno y grande, y así lo defenderemos ante quien sea.

NOTAS

 

* Artículo publicado en El Universal el 30 de enero de 2017. Se reproduce con autorización de la autora.

5559-2250 / 5575-6321 / 5575-4935 - Aviso de Privacidad - Términos y Condiciones

Revista El Mundo del Abogado