“Ofrezco ser un fiscal independiente, firme, valiente y justo”

“Ofrezco ser un fiscal independiente, firme, valiente y justo”

Después de diversas prórrogas y aplazamientos, el 14 de marzo las Comisiones Unidas de Justicia y Anticorrupción y Participación Ciudadana del Senado de la República iniciaron con las comparecencias para elegir al titular de la Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción.

Manuel Hallivis Pelayo, ex presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, se presentó en el Salón de Protocolo de la Junta de Coordinación Política, propuesto por cerca de 50 instituciones nacionales e internacionales, academias y universidades, gremios de abogados —entre ellos el Colegio de Profesores de Derecho Procesal Penal de la UNAM y el Colegio de Profesores de Derecho Penal de la UNAM—, agrupaciones de contadores, de corredores públicos y de agentes aduanales, organizaciones sociales y del sector empresarial.

Destacó que el reto principal es demostrar a la sociedad que se puede abatir la impunidad, para lo cual el fiscal debe ser rápido, asertivo y enérgico. Expuso sus principales ejes de acción, su compromiso y su convicción para ser el nuevo fiscal anticorrupción.

“Mi trayectoria profesional es resultado de más de 40 años de servicio público y 37 de cátedra, además de mis libros, de mis investigaciones y de las instituciones que he presidido. Les ofrezco esto como garantía de que soy un hombre de honor y honesto, pero sobre todo comprometido con México”, declaró.

Asimismo, ofreció ser un fiscal independiente, firme, valiente y justo, que trabajará sin descanso para que la aplicación de las leyes siga siendo la mejor herramienta para alcanzar el Estado de Derecho que se anhela.

Durante su intervención expresó que desde hace varios años se ha tratado de combatir la corrupción sin éxito, porque los esfuerzos han sido desarticulados e inconsistentes, y ante la falta de sanciones y el fenómeno de la puerta giratoria se ha generado impunidad. Destacó el desánimo social derivado de la impunidad y subrayó que mientras los corruptos no sean castigados seguirá creciendo la desconfianza de la sociedad en sus instituciones.

Aseveró que el éxito de la Fiscalía Especializada dependerá de investigaciones profundas, de la impecable integración de las carpetas y de la sólida argumentación y sustanciación del proceso penal, para lo cual propuso una serie de medidas que incluyen fortalecer la autonomía de la fiscalía para que su actuación sea contundente y libre.

Será necesario realizar una reingeniería integral del área de la PGR que hasta hoy lleva a cabo esta tarea. En esto punto resaltó la importancia de seleccionar el personal de acuerdo con un perfil idóneo, que incluya a abogados penalistas de alto nivel, pero apoyados por expertos en especialidades como obra pública, adquisiciones, fiscal, informática y finanzas, a quienes se les debe capacitar en litigio argumentativo, técnicas de investigación, teoría del caso, interrogatorio, planeación, muestreo y derechos humanos, entre muchos otros aspectos. También será preciso instrumentar modelos de supervisión y control de procesos, así como un programa inmediato para abatir el enorme rezago existente.

Hallivis Pelayo destacó la importancia de la capacitación del personal, así como de mantener una relación directa con sus homólogos internacionales y de las entidades federativas, impulsando convenios de coordinación similares a los tributarios, que permitan lograr acciones de desmantelamiento de redes de corrupción nacional e internacional.

Puso énfasis en el diseño de estrategias y de protocolos y en la coordinación transversal que permita un intercambio permanente de información, de operativos conjuntos y de retroalimentación automática.

Finalmente, propuso crear un Consejo Consultivo Honorífico que coadyuve en el diseño y la corrección de estrategias, así como también en la elaboración de proyectos de reformas. Visualizó que en el futuro a la corrupción se le pueda dar el mismo tratamiento que a la delincuencia organizada. En este apartado coincidió el senador del PRD, Luis Humberto Fernández, quien mencionó que su bancada ha presentado iniciativas en ese sentido.

Hallivis Pelayo puntualizó que sus estrategias y sus líneas de trabajo permitirán lograr sentencias condenatorias contundentes e inhibitorias de la corrupción y, en un futuro, ya probados sus resultados, evolucionar hacia una división anticorrupción, un organismo público totalmente autónomo.

De los 23 aspirantes que comparecieron, el Comité de Acompañamiento Ciudadano propuso a cuatro aspirantes: César Alejando Chávez Flores, José Bernardo Rafael Espino, Miguel Ángel González y Manuel Hallivis Pelayo, por considerar que son los mejores perfiles, ya que cuentan con la experiencia profesional, los valores, el liderazgo y las capacidades estratégicas para ocupar el cargo.

No obstante, la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores tomará la última decisión para seleccionar al fiscal anticorrupción. El próximo 9 de abril vence el plazo establecido por la Ley Nacional Anticorrupción para que quede integrado el Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción.

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Revista El Mundo del Abogado