XIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional

XIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional

En el marco del centésimo aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, con el apoyo de diversas instituciones nacionales, llevaron a cabo el XIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional, “Trayectoria y porvenir del constitucionalismo contemporáneo”. 

 

El congreso se realizó del 1° al 3 de febrero y tuvo como sede el Palacio de Minería, recinto al que asistieron distinguidos constitucionalistas nacionales e internacionales, quienes reflexionaron sobre el desarrollo y el futuro del constitucionalismo en Iberoamérica, además de sostener un nutrido debate, del cual surgieron diversas propuestas para mejorar el nivel de vida en las sociedades.

La ceremonia inaugural fue presidida por Enrique Graue Wiechers, rector de la UNAM. En el acto estuvieron presentes Pedro Salazar Ugarte, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM; Diego Valadés, presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional; Domingo García Belaúnde, secretario ejecutivo del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional; Luis María Aguilar Morales, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Lorenzo Córdoba Vianello, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral; Janine Otálora Malassis, magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; Pablo Escudero Morales, presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República; Mónica González Contró, abogada general de la UNAM, y José María Serna de la Garza, coordinador ejecutivo del Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional.

Durante su mensaje de bienvenida, Enrique Graue realizó una remembranza sobre el nacimiento de la UNAM, y enlazó la importancia de la evolución de la educación con la Constitución, y esta última como texto que contiene los preceptos que rigen los destinos de un pueblo, recoge las transformaciones históricas, los anhelos de justicia y equidad, así como las aspiraciones de una convivencia armónica y del progreso social de la nación.

Advirtió que ante las trasformaciones sociales, las constituciones no son obras acabadas: “Ninguna obra humana lo es, porque lleva en sí un ideal previo, una estructura genuina y una doctrina. Por tal motivo, una Carta Magna debe ser clara, precisa y cercana a los ciudadanos, para que la hagamos nuestra y la defendamos como el símbolo jurídico al cual adherirnos para poder ir en paz y progresar”.

Reconoció y agradeció la presencia de los órganos que hacen cumplir los derechos que establece la Constitución. Además, aseveró que los debates y las participaciones servirían como un merecido homenaje a los constituyentes de 1917, quienes en su tiempo recogieron las demandas del pueblo y supieron ser precursores de los derechos sociales que hoy nos rigen.

Pedro Salazar Ugarte felicitó a Diego Valadés y a José María Serna por la estupenda organización del congreso. Destacó que fue un homenaje a la Constitución mexicana de 1917, y, sobre todo, un recordatorio muy actual de la vigencia incumplida de los grandes ideales que la inspiraron. Aseguró que después de 100 años el constitucionalismo sigue siendo revolucionario.

Al hacer una reflexión sobre el constitucionalismo emergente del siglo XX, aseveró que “si bien nuestras sociedades se han modernizado y sofisticado, en buena medida a través del Derecho, conteniendo ideales igualitarios, incluyentes, libertarios y solidarios, han arrojado saldos deficitarios, ya que en las primeras décadas de esta centuria el instrumental constitucional se distorsionó y ha servido para proteger privilegios, mantener lógicas clientelares y amalgamar poderes públicos y privados”.

Sentenció que el constitucionalismo ha entrado en crisis y subrayó: “Necesitamos más, no menos constitucionalismo; porque lo que ha fallado es el déficit, no el exceso de la democracia. En nuestro contexto lo que brilla por su ausencia es la paz, la inclusión, la no discriminación, la perspectiva de género, la laicidad, la verdadera libertad, la tolerancia, asideros que debemos considerar para transformar la realidad que nos sigue desafiando”.

Diego Valadés enunció un discurso alentado por el sentimiento del centenario constitucional; declaró que sólo siete de las constituciones vigentes en el mundo son anteriores a la mexicana, y de ellas seis corresponden a monarquías, por lo que la nuestra es la segunda constitución republicana más antigua del planeta.

Asimismo, expuso una serie de datos comparativos. Aseveró que nuestra Carta Magna cuenta con 136 artículos desde 1917, pero en sus inicios estaba redactada con alrededor de 22,000 palabras: “100 años después se acerca a más de 67,000”. De los artículos originales, “22 no han cambiado; esto significa 16 por ciento del articulado constitucional; pero si lo medimos en palabras, sólo subsisten intactas 1,160, lo que equivale en extensión a 5 por ciento del texto aprobado en Querétaro y a 2 por ciento del texto vigente en la actualidad”. Por lo anterior, infirió que “transcurrido un siglo podemos practicar un examen riguroso para determinar qué ha sido de la Constitución mexicana y cuáles son sus perspectivas”. Al hacer una análisis sobre la desconstitucionalización del Estado y el posconstitucionalismo, precisó que hay un factor esencial común en todos los sistemas, la confianza, e indicó que conspiran en su contra la corrupción, la demagogia y la ineptitud.

Advirtió que con el foro se busca enriquecer la experiencia para establecer nuevas aportaciones que hagan de la longevidad de la Constitución un signo de sabiduría. Por su parte, Domingo García Belaúnde evocó una remembranza sobre la trayectoria del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. Destacó que lo más importante del instituto es su permanencia, su tolerancia y su apertura, por lo cual reconoció la labor de Diego Valadés.

En su oportunidad, el senador Pablo Escudero evocó las palabras contenidas en la carta de exposición de motivos del proyecto del congreso constituyente de 1916. Además, señaló las aportaciones y los avances derivados del texto constitucional. Hizo una serie de cuestionamientos: “¿La Constitución de 1917 y sus principios fundamentales permanecen vigentes? ¿Es necesaria una nueva Constitución? ¿Podemos hablar de una nueva Constitución a partir de los más de 229 decretos emitidos al 15 de agosto de 2016? ¿Qué significa un nuevo constitucionalismo? ¿Qué retos y perspectivas tiene el Estado mexicano?”

“Hoy más que nunca los mexicanos nos pronunciamos a favor de la unidad nacional, así como de la vigencia de los valores y postulados de nuestra Constitución”, dijo.

Durante su intervención, Lorenzo Córdova compartió sus reflexiones en torno del estado de las instituciones en México. Aseguró que el actual contexto está determinado al menos por tres factores. El primero, el centenario constitucional, un hecho que da la oportunidad de analizar la evolución de la Constitución. Hizo énfasis en las reformas electorales y en materia de derechos humanos, las cuales han contribuido a dar vigencia y actualidad al pacto fundacional. Vinculó el segundo factor con el estado de la democracia, la cual se encuentra en uno de sus peores momentos. Finalmente se refirió al contexto internacional, que está experimentando un tipo de regresión hacia la intolerancia, como lo muestra el Brexit, el plebiscito en Colombia y el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos.

Ante ese escenario convocó a replantear la importancia de defender los derechos fundamentales de todas las personas como una condición mínima para la convivencia en un mundo globalizado y a reivindicar el pluralismo como fuente de riqueza y no como un problema de las democracias.

Al reflexionar sobre el futuro del constitucionalismo, Janine Otálora, declaró que la Constitución de 1917 ha tenido cerca de 700 modificaciones, cifra que conlleva a analizar su identidad y las transformaciones de la norma constitucional, la cual también evoluciona con la interpretación jurisprudencial que la dota de significados y alcances muy distintos a los que tuvo en sus orígenes.

La presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación subrayó que en poco más de 200 años hemos transitado de una democracia liberal a una de corte social con pretensiones de regular no sólo las relaciones de los órganos de Estado con los individuos, sino la vida en sociedad con la consecuente evolución del tipo de normas y herramientas contempladas en los textos constitucionales. Destacó que la única vía para preservar lo que como civilización hemos logrado es unirnos en torno de nuestras constituciones, con su parafernalia de valores, ideales, libertades, derechos humanos y respeto a la diversidad.

Por su parte, Luis Raúl González puso énfasis en la importancia de los derechos humanos ante un entorno internacional incierto. Exhortó a los presentes a reflexionar sobre el alcance y el sentido que debe tener la Constitución, si es que aspira, como lo señaló Herman Heller, a continuar plasmando en normas la realidad de un país, así como incidir en la configuración de la misma.

Refirió que los cambios no deben omitir a las instituciones y al sistema democrático, ni dejar de lado el reconocimiento y el respeto a la dignidad de las personas: “Por eso es tan importante no bajar la guardia en la defensa de los derechos humanos y menos aún en la defensa de la Constitución”.

Durante su intervención, el ministro Luis María Aguilar aseguró que el éxito del constitucionalismo radica en comprender con mayor profundidad, desde una perspectiva comparada, el papel de las constituciones en nuestras sociedades. Afirmó que las investigaciones en la materia muestran que la vigencia promedio de un texto constitucional es de 19 años. “La Constitución de 1917 ha estado en vigor durante un periodo cinco veces mayor, lo que le da un carácter excepcional y la coloca entre las más longevas en la historia del constitucionalismo mundial”, precisó.

No obstante, aclaró que la permanencia no es el único rasgo que distingue a la experiencia mexicana, por lo que destacó la constante transformación de la Carta Magna, la cual ha quedado plasmada en más de 200 decretos de reforma, mediante los cuales se han realizado casi seis centenares de modificaciones. Destacó la labor de la Suprema Corte de Justicia de la Nación como el verdadero y único tribunal constitucional de México, que enfrenta y resuelve las cuestiones más importantes de la aplicación y la interpretación de la norma suprema en un ejercicio de contrapeso constitucional y jurídico a los poderes del Estado.

Finalmente, detalló que la Constitución de 1917 refleja la convicción del pueblo mexicano de vivir en paz, de construir una sociedad más igualitaria y de recibir del resto de las naciones el mismo respeto que ofrece a cada una de ellas; por lo que la mejor manera de homenajearla “es utilizar sus principios e instituciones para permitir a cada persona desarrollar sus capacidades a plenitud, pero también para fincar las bases de nuestra relaciones con el mundo”.

El Congreso Iberoamericano abarcó 10 temáticas: I. Constitución y Estado laico, II. Constitución y orden jurídico internacional, III. Constitución, desarrollo, ciencia y medio ambiente, IV. Corrupción y otros vicios institucionales, V. Federalismo, regionalismo y municipalismo, VI. Elecciones, partidos políticos y calidad de la democracia, VII. Garantías y eficacia de los derechos humanos, VIII. Gobierno local y democracia, IX. Justicia, equidad y derechos sociales, y X. Reforma y cambio de las constituciones. Asimismo, contó con mesas especiales en homenaje a la Constitución de 1917 y un debate entre políticos y académicos que fue moderado por Juan Ramón de la Fuente, en el que participaron Manlio Fabio Beltrones, Diego Fernández de Cevallos, Cuauhtémoc Cárdenas, Diego Valadés, Francisco Valadés Ugalde y Pedro Salazar Ugarte.

 

 

 

 

 

 

5559-2250 / 5575-6321 / 5575-4935 - Aviso de Privacidad - Términos y Condiciones

Revista El Mundo del Abogado