Alejandro Murat

Desafíos jurídicos en el Infonavit

Alejandro Murat

Con una cobertura de 75% del total de los financiamientos otorgados a nivel nacional —cifra que equivale a un monto de inversión de más de 100 mil millones de pesos—, el Infonavit se constituye como el proveedor más grande de hipotecas en México. Su director general expone cuáles son los principales asuntos jurídicos que debe enfrentar el instituto y cómo han hecho de la justica alternativa el método por excelencia para resolver los conflictos con los derechohabientes.

 

¿Podría ofrecernos algunos datos que nos permitan dimensionar lo que el Infonavit representa en México?

Esta gran institución abarca 75 por ciento del mercado hipotecario nacional, con casi seis millones de créditos vigentes, lo que la convierte en la institución hipotecaria más grande de América Latina y la cuarta más grande a nivel mundial. Desde su creación, el Infonavit ha otorgado más de ocho millones de créditos. Una de cada cuatro viviendas de este país ha sido financiada por éste, con base en que 18 millones de derechohabientes cotizan al Infonavit mensualmente. Como se puede, ver estas cifras son mayores a la población de algunos países.

 

Háblenos un poco del Infonavit. ¿Cuándo surgió y con qué objetivo?

La creación del Infonavit se puede remitir a los orígenes de la Constitución de 1917, en cuyo artículo 123 se estableció a los patrones la obligación de proporcionar a sus trabajadores viviendas cómodas e higiénicas. En 1972, derivado de la reforma al referido artículo 123 constitucional, se obligó a los patrones a constituir un Fondo Nacional de la Vivienda mediante sus aportaciones, así como al establecimiento de un sistema que por medio del financiamiento permitiera otorgar crédito barato y suficiente para adquisición de vivienda. Gracias a la reforma de 1972, por decreto del Congreso de la Unión se creó un organismo de servicio social, al que se le dotó de personalidad jurídica y patrimonio propio.

A través del Infonavit se da la materialización del derecho humano y la garantía constitucional que toda persona tiene de disfrutar de una vivienda digna y decorosa. Tenemos como elemento esencial la seguridad social por medio de la cual las aportaciones que son pagadas forman un fondo común, dado que éste fue concebido como un mecanismo destinado a dotar a los trabajadores de viviendas propias que sin la existencia de aquél les sería imposible adquirir, y donde las aportaciones entregadas por los patrones al instituto son la materia prima del financiamiento por medio del que se materializa la prestación que otorgamos a los trabajadores.

Es tal la trascendencia de las aportaciones de trabajadores y empresarios que la ley dotó al Infonavit de facultades que lo constituyen como un organismo fiscal autónomo, ya que dichas aportaciones tienen el carácter de fiscales con el propósito de asegurar una adecuada operación del fondo, en virtud de que éstas representan contribuciones a la realización del objeto del instituto.

 

A casi tres años del inicio de su administración como director general del Infonavit, ¿cómo recibió al instituto y cuál es la situación actual que presenta en materia jurídica?

El primer paso que dimos fue acatar en su totalidad la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto para avanzar en la justicia cotidiana, derivado de lo cual fortalecimos la mediación y hoy hemos logrado la firma de 150,000 convenios.

En la mediación, como método sistemático y funcional para la resolución no jurisdiccional de controversias legales, hemos encontrado un método efectivo para la resolución de conflictos. Utilizamos este mecanismo para la cobranza social de los créditos en situación de vencimiento, apoyados en todo momento con lo estipulado en la Ley del Infonavit. Hoy tenemos una capacidad operativa de 88 mediadores locales y un mediador nacional, y procuramos que esta estructura tenga un crecimiento constante para poder atender a todos los acreditados que la requieran.

 

¿Qué evaluación hace de estos tres años al frente del Infonavit?

Han sido tres años de intenso trabajo de manera integral y sabemos que los pasos que el instituto está dando en materia jurídica van en la dirección correcta. Al inicio de esta administración se tenía un total de 197,197 juicios en materia laboral, civil, mercantil y penal; hoy se han concluido 172,673 de éstos, lo que se traduce en 88 por ciento de juicios finalizados y cumplimentados.

De igual manera, el instituto tenía 371 fideicomisos de rezago histórico constituidos entre 1972 y 2007. A la fecha hemos logrado extinguir una tercera parte de éstos; esto es, 118 fideicomisos han logrado transmitir la propiedad de 19,827 inmuebles al instituto.

 

¿Cuál ha sido la respuesta de los acreditados frente a la posición del Infonavit por buscar acuerdos mediante la justica alternativa?

Uno de los principales lemas en esta administración es que siempre que exista la voluntad de pago el Infonavit buscará las soluciones para cada acreditado. El Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores es, en la actualidad, la primera hipotecaria en ofrecer el modelo de cobranza por mediación y tiene capacidad instalada de operación en toda la República.

En el instituto, ocho de cada 10 situaciones atendidas por la mediación logran, por acuerdo mutuo, encontrar la solución para conservar el patrimonio de los derechohabientes y mantener la salud financiera del Infonavit.

Utilizamos la mediación con toda seriedad, ya que es un método alternativo de controversia por excelencia para la resolución de conflictos de carácter social, voluntario y confidencial, que fomenta la convivencia a través del diálogo y la tolerancia, y no como adversarios, como ocurriría en cualquier contienda judicial. De este modo se logran convenios rápidos y oportunos para las partes involucradas.

El derechohabiente recibe atención personal a su caso, protege su patrimonio y el de su familia, reanuda el pago de su crédito de acuerdo con sus posibilidades e impide que se inicien procesos judiciales.

 

Ha señalado logros muy importantes a lo largo de casi tres años como director general del Infonavit. ¿Qué se ha hecho diferente en la administración que encabeza?

El Infonavit es un caso único en el Estado mexicano, toda vez que los órganos de gobierno son colegiados, tripartitos y paritarios. En los órganos de gobierno del Infonavit el director general en turno cuenta con derecho de voz pero no de voto. Asimismo, carece del derecho de veto. Con la conformación tripartita se vela por los intereses de los sectores participantes: trabajadores, empresarios y gobierno, lo cual ha provocado el efecto de que siempre se guarde armonía y equilibrio entre los intereses sociales con un mejor funcionamiento del instituto. Considero al tripartismo como la columna sobre la cual el Infonavit sustenta su éxito.

Siempre apegados a la dinámica que acabo de describir, hemos buscado un mayor acercamiento con las autoridades y los encargados de la impartición de justicia en el país, pues creo firmemente que una buena coordinación interinstitucional es fundamental. Este acercamiento y esta coordinación nos han llevado a tener una mejor conciliación de asuntos, archivos de juicios y agilidad en la comunicación.

 

¿Qué ha cambiado en la forma de trabajar dentro del instituto?

Descubrimos que no existía una estructura, una estrategia ni unos criterios uniformes para atender los asuntos jurídicos a nivel nacional, tanto por los abogados internos como por los externos del instituto. Antes no existía un frente jurídico uniforme y la atención de juicios generaba mucho riesgo al instituto, derivado de lo cual se estructuró y se desarrolló una plataforma de defensa legal, lo que significó la unificación de argumentos jurídicos y la consolidación de un modelo de defensa que permitiera proteger el Fondo de Vivienda de los Trabajadores. En consecuencia, ahora la atención de juicios a nivel nacional es uniforme, consistente y efectiva.

 

¿Seguirá el Infonavit en el camino que ha emprendido con la utilización de métodos de justicia alternativa?

El alma del Infonavit es social, lo que nos lleva a tener un modo de trabajar diferente al de otros organismos que se desenvuelven en el mercado hipotecario. Recordemos que los trabajadores en México tienen derecho, en el marco de la seguridad social, a un sistema de financiamiento que les permita la obtención de créditos para adquisición en propiedad su vivienda, así como para la construcción o la reparación para el mejoramiento de éstas, e igualmente para el pago de pasivos adquiridos por estos rubros. Este sistema es operado por el Infonavit.

Lo anterior propicia que tengamos un punto de vista comprensivo y sensibilidad para entender que a lo largo de la vida laboral de cada trabajador aparecen circunstancias que no se pueden prever, como la pérdida del trabajo o el cierre de la empresa donde labora, circunstancias que no permiten que se puedan cumplir los compromisos económicos de la manera que se tenía planeada. Entender lo anterior nos obliga a buscar opciones para el cobro de los créditos otorgados y proveer soluciones financieras adecuadas a lo largo del ciclo de la vida del trabajador. De este modo atendemos los objetivos institucionales, como la preservación de la viabilidad financiera en el largo plazo.

 

¿Qué tiene en mente para el futuro del Infonavit?

Para el instituto es muy importante otorgar certeza a sus acreditados de que siempre se trabajará con un sentido social a nivel nacional. Por eso hemos firmado convenios que aseguran que en los años por venir se siga trabajando con esta dinámica. Sobre esto se ha logrado generar y mantener convenios de colaboración entre el instituto y los tribunales de justicia de los estados, reiterando el firme compromiso de trabajar en pro de los trabajadores.

En palabras simples, me gustaría precisar que al Infonavit le interesa que los trabajadores de México tengan acceso a productos crediticios que estén a la altura de sus expectativas y sus necesidades. Nos seguiremos concentrando en métodos alternativos de justicia porque queremos que todos los acreditados tengan la posibilidad de cumplir.

 


 

Alejandro Murat Hinojosa es licenciado en Derecho por el Instituto Tecnológico Autónomo de México. Cuenta con estudios de maestría en Derecho y relaciones internacionales por la Universidad de Columbia y tiene una especialización por la London School of Economics and Political Science.

En materia económica, ha hecho estudios de banca y finanzas internacionales y ha colaborado con Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001. También ha participado en encuentros con personajes de la talla de Paul Krugman, uno de los editorialistas en materia económica con mayor credibilidad a nivel internacional, así como con el prestigiado economista Jeffrey Sachs.

De su experiencia en la administración pública destaca su papel como director general del Instituto de la Función Registral del Estado de México y del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense, donde fomentó su proyección y su modernización.

Se desempeñó como Diputado Federal en la LIX Legislatura, cargo desde el que impulsó la competitividad a través de la creación de la Comisión de la Competitividad y Desarrollo Regional y participó de manera activa en la construcción del dictamen y aprobación de la Ley de Competencia Económica y temas relacionados con la Comisión de Comunicaciones y Transportes.

Desde diciembre de 2012 se desempeña como Director General del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).

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