Tuffic Miguel Ortega

La clave de las finanzas del IMSS

Tuffic Miguel Ortega

Ampliación de infraestructura —hospitales y unidades médicas—, mejoramiento de equipo y abasto de medicamentos son sólo algunos de los beneficios que tiene para los derechohabientes contar con un Instituto Mexicano del Seguro Social saludable en términos financieros. Tuffic Miguel Ortega, director de Incorporación y Recaudación del IMSS, explica cómo han logrado rescatar a un instituto que prácticamente se encontraba en quiebra.

 

¿Podría darnos un panorama general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)?

El IMSS es la institución más grande de América Latina y su objetivo es seguir aumentando su cobertura con el fin de que cada vez menos gente carezca de seguridad social.

Para que nos demos una idea del tamaño del IMSS, todos los días se brindan 500,000 consultas, se atienden cerca de 60,000 urgencias, se realizan 4,000 intervenciones quirúrgicas y se atienden 1,200 partos. Por lo tanto, ante un incremento de los trabajadores asegurados —desde que arrancó el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto han aumentado los trabajadores asegurados: 2.8 millones de nuevos puestos de trabajo registrados ante el instituto— resulta necesario contar con infraestructura que permita brindar los servicios que requieran estos nuevos trabajadores y sus derechohabientes.

En el empleo estamos creciendo al doble de lo que está creciendo la economía. Nunca en la historia se había visto un fenómeno así; en el periodo de 2000 a 2012 la relación de crecimiento entre el producto interno bruto (PIB) y el empleo —los economistas le llaman “elasticidad empleo-producto”— prácticamente era de uno a uno; es decir, los dos indicadores crecían 1 por ciento de manera pareja.

A partir de 2013 el empleo ha mostrado un índice de crecimiento prácticamente del doble respecto de la economía. La razón es muy sencilla: si bien parte del comportamiento en el indicador del empleo proviene, de manera inercial, del crecimiento económico que ha tenido nuestro país, estamos presenciado un fenómeno de formalización del empleo que nunca se había visto en años recientes.

Me refiero a aquellas personas que antes desempeñaban un trabajo pero no estaban debidamente dadas de alta. Este fenómeno de formalización se ha potenciado a través del nuevo modelo de fiscalización que implementamos a partir de 2013, por medio del cual hemos logrado —tanto de manera coactiva como voluntaria— generar que los patrones den de alta a sus trabajadores en el IMSS.

 

¿En qué consiste este nuevo modelo de fiscalización?

Hasta hace unos años no se contaba con mecanismos que permitieran realizar un cruce de información entre las bases de datos del IMSS y de otras autoridades. Principalmente, con aquellas administradas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores.

Gracias a este cruce de bases que se lleva al cabo dentro del nuevo modelo se logran detectar —por medio de plataformas tecnológicas— posibles conductas de evasión de las obligaciones de seguridad social. Por ejemplo: antes de implementar este modelo los patrones podían pagarle a IMSS 20 pesos de cuotas, y decirle al SAT que habían pagado 100. No había una comunicación entre ambas autoridades, lo que permitía que la deducción ante el SAT fuera muy alta, y el pago de cuotas ante el IMSS fuera muy bajo.

Ahora, se puede observar paralelamente lo reportado al SAT con lo efectivamente pagado al IMSS, y ante una irregularidad podemos focalizar actos de fiscalización con el objeto de que los patrones puedan aclarar por qué existen diferencias y discrepancias entre ambas bases de datos.

 

¿Cuáles son las principales fuentes de ingreso del IMSS?

La principal fuente de ingreso la constituyen las cuotas obrero-patronales. Es decir, prácticamente la mayor parte de los recursos presupuestales que ejerce el IMSS —con excepción de las pensiones que en términos de la Ley del Seguro Social corresponde cubrir a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público— provienen del cobro de estas cuotas, que recauda la Dirección de Incorporación y Recaudación a mi cargo.

Adicionalmente, el IMSS también obtiene ingresos provenientes de aportaciones del gobierno federal, así como ingresos financieros, como intereses, recuperaciones por pólizas de seguros y reservas, por citar los principales.

 

¿Cuál es el panorama financiero del IMSS?

Al comienzo de la administración, el IMSS prácticamente se encontraba en quiebra técnica. Estaba agotando todas sus reservas: en 2012 hizo uso de 25,000 millones de pesos provenientes de dichas reservas, con lo cual estaba en riesgo y si no se implementaban medidas estrictas de disciplina financiera le restaban tres años de vida.

Como consecuencia, se puso en marcha un programa de saneamiento financiero. En materia recaudatoria, se diseñó un modelo integral de fiscalización, que repercutió en una mayor eficiencia en materia recaudatoria, y hoy en día, combinado con una mejor eficiencia en el gasto, el IMSS cuenta con finanzas públicas sanas. Basta mencionar que el año pasado, por primera vez desde 2007, se logró un superávit de más de 6,700 millones de pesos en las finanzas del instituto, que repercute en su viabilidad por tres años más.

Esta situación deriva, en una importante medida, de la correcta ejecución de las facultades recaudatorias por parte del instituto. Para dar una idea, de 2012 a la fecha hemos obtenido ingresos extraordinarios por 70,000 millones de pesos, y simplemente en 2016 se superó la meta de ingresos por un monto de 8,400 millones de pesos.

 

¿Qué beneficios se han logrado con estas finanzas sanas?

Destinar los recursos para ampliar infraestructura y equipo, garantizar abasto de medicamento, así como evitar hacer uso de las reservas del instituto para enfrentar sus compromisos legales respecto de los derechos que contempla la Ley del Seguro Social a favor de los trabajadores.

En lo que resta de 2017 y todo 2018 se tiene planeado construir 12 hospitales y 40 unidades médicas familiares a lo largo de la República mexicana, con 10 consultorios cada una de ellas, que otorgarán 500 consultas diarias, adicionales a las que hoy en día se ofrecen.

Los trabajadores asegurados y los derechohabientes del IMSS han crecido de manera histórica en esta administración, y si no se destinan estos recursos, precisamente, a ampliar la infraestructura y a mejorar la calidad y la calidez de los servicios, perdería sentido tener buenos niveles de recaudación.

 

¿Cómo se ha conseguido este superávit en las finanzas públicas?

La fórmula es relativamente sencilla aunque difícil de llevar a la práctica: consiste en aumentar los ingresos y mejorar y eficientar el gasto. Como comenté, en 2012 se utilizaron 25,000 millones de pesos provenientes de las reservas. Actualmente, gracias a esta fórmula, no sólo no usamos reservas el año pasado, sino que el IMSS tiene oxígeno hasta 2020.

Si se mantiene esa disciplina financiera, sin duda habrá IMSS para mucho tiempo.

 

¿Qué medidas se han aplicado para reducir y, en su caso, impedir la evasión fiscal por parte de los sujetos obligados por la Ley del Seguro Social?

Como te decía, una es el cruce de información entre autoridades; dos, hemos implementado medidas administrativas que, sin ser coactivas ni invasivas para los patrones, han ayudado a que éstos cumplan con sus obligaciones de manera voluntaria.

Por ejemplo, emitimos una constancia que identificamos como “32-D” —pues tiene su fundamento en el artículo 32-D del Código Fiscal de la Federación—. Dicha constancia implica que las dependencias y las entidades del gobierno federal no pueden adjudicar contratos de obra pública, ni recibir pagos con motivo de contratos previamente celebrados, si los contratistas no acreditan que se encuentran al corriente en sus obligaciones con el IMSS.

Otra medida que implementamos es la emisión del Certificado Fiscal Digital (CFDI). Te comentaba que antes los patrones podían deducir al SAT montos mayores que los que realmente pagaban al IMSS. Actualmente, el instituto otorga al patrón un CFDI por el pago de sus cuotas de seguridad social, cuyo monto es lo único que puede deducir ante el SAT.

Gracias a medidas como ésas, así como a diversos actos de fiscalización presenciales —por los cuales también hemos detectado irregularidades—, el IMSS ha logrado ser mucho más eficiente en materia recaudatoria.

 

¿Qué sectores reflejan los mayores índices de evasión y qué acciones se han puesto en marcha para contrarrestarlos?

Por un lado, está el sector de la construcción, por la forma en que se desarrolla, en tanto que las obras son temporales. Otro sector en el que existe preocupación, pues se pueden presentar altos niveles de evasión, es el campo.

Lo que hemos hecho es fortalecer los actos de fiscalización dirigidos a esos sectores, tanto de manera presencial como electrónica, con lo cual se ha propiciado un crecimiento en ambos. Consecuentemente, en este año el sector que más ha crecido en materia de empleo es el agropecuario; a su vez, durante los primeros dos años de este gobierno el sector de la construcción se caracterizó por ser uno de los que más crecía, incluso por arriba de 10 por ciento.

 

¿Qué papel han jugado las nuevas tecnologías en la recaudación de cuotas obrero-patronales?

Un papel importantísimo. Desde que empezó esta administración iniciamos el proceso más ambicioso de digitalización y simplificación de los trámites del IMSS, como parte de la Estrategia Digital Nacional del gobierno de la República, trazada por el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.

Cuando empezamos esta administración teníamos 56 trámites registrados ante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (COFEMER). Disminuimos la cifra a 23 trámites en materia de incorporación, de los cuales 18 ya están totalmente digitalizados.

Desde que pusimos en marcha la plataforma “IMSS Digital”, estos 18 trámites han sido gestionados cerca de 150 millones de veces. ¿Qué significa? 150 millones de visitas menos a nuestras subdelegaciones. Los derechohabientes pueden acceder a los servicios del IMSS por medio de canales modernos, pues incluso se diseñó una “App” para dispositivos móviles.

Por otra parte, hasta 2013 las cuotas del IMSS se tenían que pagar en una sucursal bancaria, con un disquete de tres y media pulgadas y en ventanilla bancaria. El sistema anterior tenía una deficiencia, ya que, además de requerir el uso de medios magnéticos obsoletos, implicaba llevar y entregar al banco ese disquete que contenía toda la información de los trabajadores, con cual, además, se vulneraban los datos personales de los derechohabientes.

Por ello, desarrollamos un mecanismo al que llamamos Sistema de Pago Referenciado (SIPARE), a través del cual se genera una línea de captura digital con la que los sujetos pueden realizar sus pagos de manera electrónica. El uso del SIPARE, además de simplificar la vida a los patrones, ha generado ahorros importantes al IMSS de 200 millones de pesos al año, más o menos.

Lo anterior, ya que una transacción en el banco —en ventanilla— cuesta seis veces más que una transacción electrónica. Hoy en día, más de 95 por ciento de nuestra recaudación proviene de medios electrónicos.

 

¿Cómo se buscará, en lo sucesivo, que el IMSS continúe teniendo índices superavitarios de sus finanzas?

No hay como la disciplina financiera a la que ya hice alusión. Hace algunos días nuestro director general señaló que someterá a la consideración del consejo técnico algunas reglas de disciplina financiera para evitar que en el futuro las personas que administren el IMSS, por falta de controles, puedan volver a incurrir en un problema de esa naturaleza.

Mientras se tengan buenos ingresos a través de la fiscalización, a la par de un gasto eficiente por medio de un esquema de competencia con licitaciones abiertas, se garantizarán los mejores productos y las contrataciones más adecuadas para el IMSS.

 

¿Podría mencionar los principales objetivos que se ha trazado el IMSS en materia de afiliaciones?

Aumentar los índices de afiliación y garantizar que toda persona que tenga una relación de suprasubordinación con un patrón, y perciba un salario, sea dada de alta ante el IMSS, para que no tenga esa carencia en materia de seguridad social, pues aún existe una tasa de informalidad muy alta. A pesar de que no hemos tenido los crecimientos económicos deseados por cuestiones externas, se ha crecido alrededor de 2 por ciento por año en promedio; sin embargo, el objetivo es lograr que toda la gente que desempeñe un trabajo subordinado cuente con seguridad social.

 

¿Cuál es la meta?

Actualmente se han generado más de 2.8 millones de empleos y esperamos en 2017 superar los tres millones. Para fin del sexenio la meta es tener a 20 millones de trabajadores asegurados por el IMSS.

 


 

Tuffic Miguel Ortega es licenciado en Derecho por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro en Derecho administrativo y de la regulación por la misma casa de estudios.

Ha ocupado diversos cargos en el servicio público del sector hacendario y financiero, principalmente. Fue director general del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. En la misma dependencia gubernamental se desempeñó como jefe de la Unidad de Legislación Tributaria; director general de la Subsecretaría de Ingresos, y director general adjunto de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas. Desde enero de 2013 funge como director de Incorporación y Recaudación del Instituto Mexicano del Seguro Social.

 

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