¿Búho o lechuza?

¿Búho o lechuza?

 

Existen asociaciones y despachos de abogados que utilizan el búho como símbolo de la sabiduría, sin saber que lo que evocan en realidad es una personalidad feroz e impía. El autor explica por qué.

 

 

Al profesionista abogado se le asocia habitualmente con la figura del búho. Es común ver despachos de abogados que se anuncian con el logotipo de un búho, misma imagen que llega a aparecer en su papelería, sus tarjetas de presentación, sus agendas y en sus páginas electrónicas. En su incertidumbre desconocen —porque si lo supieran dejarían de utilizarlo— el verdadero significado del búho. De alguna manera todos lo desconocemos.

Según mi maestro y amigo Juan Pablo Pampillo, existen dos interpretaciones. La primera, la más poco habitual, la del búho depredador, que por las noches, con certeza y argucia, despierta sus hábitos carroñeros. La segunda, la del búho de la diosa Minerva, figura asociada a los abogados, dada su capacidad ojilúcida, que le permite ver aún en la oscuridad. Pampillo lo describe magistralmente: “El búho es, pues, figura del intelectual; más aún, es figura del intelectual en medio de las tinieblas; todavía más, es figura del intelectual capaz de ver en tiempos de crisis… Y el abogado es —o por lo menos debiera ser— precisamente eso: un letrado; más aún, un letrado que es capaz de ver en la oscuridad del hombre; todavía más, un letrado que es capaz de ver en la oscuridad del hombre, y a pesar de ella, reconocer sus luminosidades aun en medio del anochecer de la cultura”.

Pero resulta que, según los especialistas, el de la diosa Minerva no era búho sino una lechuza. La diferencia radica en su tamaño, su peso y su forma. El búho pesa tres kilos y mide aproximadamente 70 centímetros, mientras que la lechuza pesa 200 gramos y mide 30 centímetros. Además, los búhos poseen penachos o cuernos de plumas, y las lechuzas tienen la cabeza redondita. En ese orden de ideas, la lechuza de Minerva no era cualquier ave, sino una que atendía a las virtudes de la famosa divinidad.

La confusión, paradójicamente, la propició el gran filósofo idealista alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, al final del prefacio de su Filosofía del Derecho, quien rescató la mitológica lechuza de Minerva, pero al describir al ave escribió: “Eule der Minerva”, en lugar de “Kauz der Minerva”. En alemán, eule es una forma genérica para describir a este tipo de aves, muy parecida al inglés owl. Los traductores de Hegel, ignorantes de las aves y de la lechuza de Minerva, convirtieron al pequeño mochuelo de Minerva, que se distinguía por ser compañero de la diosa de la sabiduría, en un despiadado y ambicioso depredador.

De manera que existen asociaciones y despachos de abogados que utilizan el búho como símbolo de la sabiduría, sin saber que lo que evocan en realidad es una personalidad feroz e impía.

¿Y tú? ¿Eres búho o lechuza?

 


 

* Licenciado en Derecho por la UNAM, maestro en administración por la Universidad del Valle de México y maestro en alta dirección por la Universidad Europea de Madrid. Presidente de la firma Anaya Valdepeña. Actualmente es coordinador de la Comisión de Derecho de la Empresa del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Basado en el artículo “El búho y la lechuza. Conceptos fundamentales del Derecho del trabajo” de Federico Anaya Ojeda.

 

 

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