El sombrero, privilegio de caballeros

El sombrero, privilegio de caballeros

 

Hace apenas unas cuantas décadas el sombrero era una parte del guardarropa del hombre tan indispensable como los zapatos. Andar con la cabeza al descubierto era algo tan impensable como salir descalzo a la calle. “Me quito el sombrero”, es una expresión coloquial que permanece de aquellos tiempos y que se usa para mostrar admiración a quien así lo ha merecido, pues, como escribiera Thomas Mann en su obra maestra La montaña mágica, “hay que llevar sombrero en la cabeza para quitárselo en esas ocasiones en que sea conveniente”. Y es que el sombrero, independientemente de sus usos prácticos, está investido de una dignidad y una elegancia que aún permanecen vigentes en el imaginario de la moda masculina.

Ciertamente existen muchas razones para cubrirse la cabeza, desde disimular la falta de cabello hasta distinguirse de los demás por coronar el atuendo con un indiscutible elemento de clase y buen gusto. Es un hecho que este accesorio tiene, entre otras muchas, la virtud de poner interés tanto a la vestimenta como al hombre que lo porta. Su desaparición es uno de los grandes crímenes de la moda del siglo XX, y aunque hoy en día se le considere una excentricidad, el sombrero reaparece una y otra vez como una contundente declaración de estilo.

 

Los grandes clásicos

Como suele suceder en la moda contemporánea, todos los estilos que se puedan plantear para llevar el sombrero son una reinterpretación de los modelos clásicos. Por esta razón, conocer los modelos tradicionales es un imperativo de la cultura del buen vestir que se debe tener presente.

 

El Homburg

Muy apreciado por la sastrería británica, este sombrero fue una de las muchas aportaciones de un famoso dandy de la realeza, el príncipe de Gales, que luego se convertiría en Eduardo VII. Éste es considerado el modelo más formal que un caballero podía lucir, después de un sombrero de copa. Originario de Alemania, el Homburg posee un estilo de ala de tamaño intermedio y una copa poco profunda, que le da ese toque aristocrático.

 

El bombín

El famoso chapeau melón es otro de los estilos que se volvieron una institución en la etiqueta de los caballeros británicos. Característico por su copa hormada, de forma redonda y ala corta, éste es todo un ícono entre los accesorios de su tipo.

 

El Trilby

Éste es un sombrero de color marrón muy usado por los hombres que tienen una afición por la equitación. Considerado un modelo menos formal, se distingue por estar cercado por una fina cinta que luce un pequeño lazo del lado derecho. Otra de sus características más apreciadas es que es plegable, por lo cual se le puede enrollar en el bolsillo sin que se deforme.

 

El borsalino

De origen italiano, este elegante sombrero es el emblema de la mafia de antaño, cuando estar fuera de la ley no significaba ir mal vestido. De sobrias líneas, este sombrero solía llevarse en negro siempre acompañando al traje. El Hollywood de los años dorados se encargó de inmortalizarlo al ser lucido por actores de la talla de Humprey Bogart o James Cagney.

 

El Fedora

Uno de los modelos favoritos de este accesorio es una combinación perfecta entre elegancia y aventura, por lo que es menos formal que otros de sus congéneres, pero mucho más versátil: el Fedora se presta tanto para llevarse con el traje como con otros atuendos. Lucido por héroes legendarios como Indiana Jones, este sombrero posee un ala más ancha que la del resto de los modelos clásicos, lo que permite llevarla plegada sobre el rostro, dándole un toque de misterio a su portador.

 

El bucket-hat

Llamado así por la forma de su copa que asemeja una cubeta, éste es un sombrero concebido para usarse en la campiña. A menudo confeccionado con materiales como el tweed, protege la cabeza tanto de la lluvia como del frío.

 

La gorra de tweed

Esta gorra tiene la forma ideal para cubrir del sol a los caballeros y posee una auténtica leyenda del estilo masculino. De un corte plano, este sombrero sigue vigente en las actividades deportivas.

 

Aunque ya no sea obligado portarlo, el sombrero sigue siendo una buena opción para el hombre elegante. Diversas firmas de moda así lo confirman al incluirlo en sus colecciones y aún existen muchas sombrererías a las cuales se puede acudir para elegir el modelo ideal. Sólo es necesario atreverse a no pasar inadvertido y distinguirse como un caballero, pues esta pieza se ha vuelto un ícono de la moda, e incluso de la intelectualidad.

 

 

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