La leyenda de Antonio Solito

La leyenda de Antonio Solito
Es un hecho irrefutable que no todo el que porta un traje está bien vestido, puesto que la elegancia es una mezcla exacta de factores como la calidad del textil, la precisión del corte, los juegos entre gamas de color y la importancia que se le da a los detalles. La alquimia entre estos elementos es la herramienta de un sastre que, inevitablemente, en cada modelo que produce termina por hacer algo único pues la armonía lograda entre estos aspectos siempre depende de quién lo lucirá. Esto lo sabe bien Antonio Solito, que durante 35 años ha forjado su leyenda vistiendo a los hombres más poderosos del país. Después de su sensible fallecimiento, su hijo Antonio Solito toma la estafeta para seguir con la labor de su padre. Y es él, personalmente, quien nos revela más acerca de los secretos de su arte.

 

¿En qué estriba el hecho de que el traje luzca elegante?

Bueno, tiene mucho que ver la época y la moda. Hoy en día, por ejemplo, saber combinar las texturas y los colores de los materiales de una forma tanto armoniosa como atractiva es sumamente importante. Estamos en un momento en que el traje ha dejado de ser un atuendo aburrido para convertirse en una prenda dinámica llena de interacciones y detalles.

 

¿Qué nos puede decir acerca del corte? 

Naturalmente que el fit o la manera en que le sienta el traje a su portador es esencial y depende de un buen corte que es aún más perfecto en el servicio a la medida porque toda la silueta de la prenda se adecua a las características del cliente. En Antonio Solito nos especializamos en el corte napolitano, que es un estilo sartorial enfocado en perfilar y estilizar la silueta.

 

Ahora que menciona el corte napolitano, ¿podría describirnos las características de esta escuela sartorial?

En Italia se considera a la ciudad de Milán como la capital de la moda. Eso es bien sabido; pero lo que sólo saben los conocedores es que Nápoles es considerada la cuna de la sastrería. El corte napolitano tiene algo de influencia de la escuela inglesa; de ahí que sea de una silueta estructurada con hombros naturales, en lugar de las pronunciadas hombreras del corte de otras regiones de la península. También se busca que el corte del saco marque la cintura; sin llegar a ser entallado éste suele cerrarse por dos o tres botones, aunque también existen modelos cruzados o double breasted. En estos casos, en los sacos cruzados, las solapas pueden llegar a ser más angulosas sin caer en la exageración de las llamadas “punta de lanza”. En lo que a pantalones se refiere, éstos suelen ser rectos con una caída natural paralela a la pierna, por lo cual no se prestan para ser utilizados en un slim fit que ha estado muy de moda pero que, ciertamente, no les sienta a todos los caballeros.

 

¿Cuál es la postura de Antonio Solito frente a la tendencia generalizada de fusionar los elementos del corte?

En Antonio Solito no estamos en contra de las fusiones. Antes que éstas fueran una tendencia, mi padre, fundador de la firma, ya acostumbraba tomar elementos del corte inglés y conjugarlos con el italiano, por ejemplo, si esto le permitía obtener un mejor fit para el cliente. No nos afecta el hecho de que las fusiones sean imperativos de la moda porque nosotros trabajamos en función de quien viste nuestras prendas y adaptamos todos los elementos del traje a sus necesidades y a sus gustos. Claro, sin descuidar lo que marca la moda.

 

¿Podría decirnos qué está de moda en lo que respecta al traje?

El traje, lejos de ser un uniforme, es una prenda polifacética adornada con detalles discretos pero que le dan presencia. Se sigue llevando el pañuelo en la bolsa del pecho como un toque de color adicional a la corbata. Es importante acotar que el pañuelo y la corbata no deben ser iguales. Otro adorno que viene con fuerza son los fistoles para la solapa, como una alternativa al pañuelo. Existe la opción de llevar el “puño francés” o doble, con mancuernillas para mayor distinción. Por otra parte, al igual que en el verano, el color azul está de retorno en los casimires, sólo que en tonos más profundos que los que se llevaron la temporada pasada. El traje gris sigue siendo un básico del guardarropa masculino, pero también se están usando prendas más coloridas para hacer coordinados, como el blazer “rojo ladrillo”, que es un must have para este otoño-invierno.


Julio Verne 42, Polanco, es el club exclusivo para caballeros de Antonio Solito.

5559-2250 / 5575-6321 / 5575-4935 - Aviso de Privacidad - Términos y Condiciones

El Mundo del Abogado