Los secretos del punto

Los secretos del punto

El tejido de punto acerca a las personas. Independientemente de sus características sensoriales, nadie puede negar que las prendas hechas de punto son esenciales en esta época del año. 

 

Cuando se piensa en una prenda hecha de tejido de punto es inevitable asociarla con una tibia sensación de calidez. Y es que este textil tiene esa cualidad protectora que atrae al tacto. Por ello, no es una exageración afirmar que el tejido de punto acerca a las personas. Independientemente de sus características sensoriales, nadie puede negar que las prendas hechas de punto son esenciales en esta época del año. Cada suéter posee su propio carácter y, por lo tanto, debe ser utilizado de una manera determinada. Pero antes de comenzar a clasificar dichas prendas debemos hablar de dos elementos esenciales que determinan la calidad del punto.

 

El hilo

Como siempre, los materiales son el alma de cualquier tejido y mientras mayor sea la calidad de éstos más finas resultarán las piezas que se elaboren con ellos. Los hilos con los que se tejen los suéteres generalmente son de fibras naturales como la lana, el cashmere o el algodón, pero también los hay de fibras sintéticas, que suelen ser de un tacto menos atractivo pero que son más resistentes a deformarse, lo que es una propensión de la ropa hecha de punto. La mayoría de los suéteres combina ambos tipos de fibras con el fin de obtener la belleza y la suavidad de las naturales lo mismo que la resistencia de las sintéticas. Por eso es importante leer la etiqueta antes de adquirir un suéter, ya que en ésta se indica el porcentaje de las fibras de las que está confeccionado. Sale sobrando decir que un porcentaje mayor de fibras naturales hace de mayor calidad a la prenda y, probablemente, más costosa.

 

Suéteres cortados y menguados

Existen dos maneras de confeccionar un suéter. La primera es similar a la que se utiliza para el resto de la ropa, en la que de un lienzo de punto se cortan las distintas partes de la prenda y luego se unen cosiéndolas. Este método es más rápido, el más usado a nivel industrial pero no el que produce los mejores ejemplares. La otra técnica es la tradicional, conocida como “menguado”, en que mediante el propio proceso de tejido se va dando forma a las piezas de la prenda y sus uniones son mucho más delicadas. Un suéter realizado de esta manera no presentará costuras de máquina y es una prenda superior.

 

Un universo de posibilidades

Pues bien, el tejido de punto constituye un mundo rico en texturas y colores que ofrece posibilidades infinitas. Sin embargo, para finalidades prácticas nos contentaremos con dividir este universo en dos grandes grupos: primero tenemos al jersey, un tejido uniforme y relativamente delgado; depende del grosor del estambre con el que esté elaborado y de una textura plana que es diferente por el derecho y por el revés. El jersey es básico para la elaboración de suéteres formales, pues al ser poco abultado se puede llevar, por ejemplo, debajo del saco sin deformarlo.

Por otra parte, tenemos los tejidos de fantasía, que comprenden todas las increíbles texturas que puede lograr el arte de tejer, incluyendo grecas, trenzas, dibujos y demás. Generalmente estos suéteres son de una fuerte personalidad y, por lo tanto, deben ser la prenda protagónica del atuendo más adecuado para los coordinados casuales o semiformales. Después de esta distinción, lo que determina cómo se debe llevar un suéter es la forma de su cuello, que constituye la clave para combinarlo:

- Cuello en “V”. Es indicado para llevarse con camisa y corbata porque su forma hace un marco para este propósito. Sea suéter o chaleco, si se combina con el traje es requisito que este modelo esté realizado con un jersey ligero que, como ya quedó establecido, es el tipo de punto indicado para los suéteres formales, ya sea que se le lleve liso o con algún dibujo, como rombos, por ejemplo.

- Cuello redondo. Este estilo es de carácter semiformal o casual. Aun así es posible llevarlo sobre una camisa, siempre y cuando no se utilice corbata puesto que, por la forma circular, ésta quedaría aprisionada debajo del suéter, haciendo un bulto. También es posible usar el cuello redondo sobre un suéter de cuello de tortuga, si el frío lo demanda.

- Cuello de tortuga. Sofisticado y abrigador, el cuello alto o de “tortuga” es un sustituto de la camisa, ya que se lleva en lugar de ésta, incluso con el traje. Nuevamente cabe mencionar que mientras más voluminoso sea este cuello, será considerado como casual, y mientras más discreto, tendrá una connotación más seria.

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