El principio de progresividad en la Constitución de la CDMX

El principio de progresividad en la Constitución de la CDMX

La Constitución Política de la Ciudad de México, cuyo texto preliminar deberá estar listo en junio próximo, deberá plasmar el reconocimiento que la capital del país ha hecho de derechos como el matrimonio igualitario, el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo o el derecho a la voluntad anticipada, atendiendo al principio de progresividad en materia de derechos humanos. 

 

El principio de progresividad fue incorporado a nuestra Constitución federal con la reforma del 10 de junio de 2011. Este principio implica que los derechos humanos que ya han sido reconocidos en un texto normativo no pueden eliminarse, restringirse, ni disminuirse. Es decir que, en materia de derechos humanos, el Estado mexicano tiene la obligación de ir siempre hacia adelante. Asimismo, exige que, a pesar de haber alcanzado los estándares mínimos exigibles en materia de derechos humanos, siempre se debe buscar una mayor protección y garantía de los mismos.

Por otro lado, la reforma política de la Ciudad de México es resultado de muchos años de discusión y debate entre especialistas en el tema y, como bien sabemos, el 29 de enero de 2016 se publicó el decreto que la contiene. Dicha transformación de la capital del país se puede agrupar en tres grandes procesos: 1) la reforma constitucional a nivel federal, 2) la elaboración de la Constitución Política de la Ciudad de México y 3) la armonización legislativa del Distrito Federal.

En este momento estamos situados en la segunda etapa de la transformación de la capital mexicana, pues ya estamos en pleno proceso electoral para elegir a los diputados constituyentes que —junto con los diputados designados por el jefe de Gobierno, el presidente de la República y el Congreso de la Unión— habrán de redactar y aprobar la constitución política local. Dicha constitución tendrá como punto de partida el no retroceso de los derechos que se han reconocido en nuestra capital, es decir, debe aplicar el principio de progresividad.

Nadie puede negar que la capital del país ha sido reconocida por ser inclusiva y por reconocer diversos derechos, como el matrimonio igualitario, el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, el derecho a la voluntad anticipada, el presupuesto participativo, entre muchos otros derechos, que deberán ser reconocidos por la constitución local y que sentarán las bases para el reconocimiento de nuevas prerrogativas ciudadanas en el futuro. Es decir que, atendiendo al principio de progresividad en materia de derechos humanos, los diputados constituyentes no podrán retroceder en el reconocimiento de los derechos adquiridos en la Ciudad de México.

La reforma política de la Ciudad de México es, para muchos, la más importante en la historia de nuestra Constitución. El grupo que redactara la constitución local tendrá a su cargo la tarea de escuchar todas las voces posibles de los que habitamos la Ciudad de México. Un constituyente cercano a la ciudadanía y sus causas permitirá tener una constitución con sentido social, una constitución de derechos.

Notas

* Académico de la UNAM y magistrado presidente del Tribunal Electoral del Distrito Federal.

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